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Línea Nacional para la Violencia Doméstica: 1-800-799-7233 o (TTY) 1-800-787-3224

Ayuda a Otros

ACTUALIZADA 19 de julio, 2017

Como amigo/a, pariente o colega de trabajo de alguien que está siendo abusado/a, hay muchas cosas que puede hacer para poder ofrecerle apoyo y ayudarle a empoderarse.  Algunas de las ideas a continuación fueron adaptadas de la página de la Oficina del Estado de Nueva York para la Prevención de la Violencia Doméstica sobre Amigos/as, Parientes, Compañeros/as de Trabajo y Espectadores/as.  Puede encontrar más sugerencias en su sitio web. 

Lo Que Puede Hacer Para Sí Mismo/a

  • Aprenda sobre todas las formas de violencia doméstica, incluyendo el abuso emocional, el abuso sexual, el abuso físico y más.  Puede leer la sección, Aprenda sobre Abuso, de nuestro sitio web para aprender sobre diferentes formas de abuso y tácticas específicas que un/a agresor/a podría utilizar para conseguir poder y control sobre una víctima.  Lea nuestra página ¿Estoy Siendo Abusada? para señales de abuso que podrían ser menos obvias.  Es incluso posible que la víctima no piense que algunas de estas acciones sean "abuso".  Hable con un/a intercesor/a de violencia doméstica en una organización local cerca de usted y pregúntele si tiene talleres o grupos de apoyo para víctimas de violencia doméstica y sus seres queridos.  Investigue qué otros servicios están disponibles en su área para víctimas y sus seres queridos en nuestra página de Dónde Encontrar Ayuda.  Lea sobre las leyes que pueden proteger a una víctima de abuso en nuestra sección Conozca la Ley.
  • Deje ir las expectativas que tenga sobre una "solución rápida" para eliminar la violencia doméstica o de saber lo que es absolutamente mejor para la víctima.  Sepa que la violencia doméstica se basa en un patrón de poder y control que frecuentemente empieza mucho antes que otros/as lo noten.  Puede tomar mucho tiempo, muchos planes, mucha paciencia, mucho apoyo y mucha ayuda de profesionales para poder dejar una relación abusiva de forma segura. 
  • Prepárese para cuestionar cualquier actitud o creencia que tenga sobre las víctimas de violencia doméstica.  Ser víctima de abuso no significa que esa persona es menos inteligente, fuerte o capaz de alguien que no sea víctima.  La violencia le puede pasar a cualquier persona, no importa su raza, clase socio-económica, nivel de educación, género, sexualidad, etc.  Los/las abusadores/as frecuentemente parecen encantadores/as y simpáticos/as al principio, ambos a víctimas y a personas fuera de la relación.  Frecuentemente, el abuso se intensifica lentamente y el/la agresor/a metódicamente destruye la autoestima de la víctima, la aísla de sus parientes y amigos/as y hace que la víctima frecuentemente se sienta atrapada en la relación por el uso de violencia y/o poder y control de su pareja.  Cuanto más pueda reconocer y fortalecer el valor, el ingenio y la capacidad de tomar decisiones de una víctima de abuso, mejor puede ayudarle.  

Lo Que Puede Hacer Para Una Víctima de Abuso

  • Empezar una conversación cuando sea seguro hacerlo.  Piense hablar con su amigo/a, pariente, o colega de trabajo en un lugar neutro y privado.  Hablar con una víctima en su casa podría ponerle en peligro si el/la agresor/a vuelve a la casa de repente o si ha puesto algún aparato de grabación en la casa.  Hable sobre lo que le preocupa de lo que ha visto o notado de manera tranquila y sin juicio.
  • Crea en él/ella.  Si la víctima le revela abuso, créale y dígale que le cree.  Si conoce a su pareja y no puede imaginar que esa persona cometió los actos de abuso que describe, recuerde que los/las agresores/as frecuentemente actúan de manera diferente en público que en privado.  Si la víctima niega que está siendo abusada, dígale que todavía está preocupado/a por él/ella y que está disponible para escucharle cuando quiera hablar más del asunto.
  • Escuche lo que le dice.  Escúchele de verdad y hágale las preguntas que tenga sin acusarle.  Trate de no juzgar o de darle consejo sobre lo que "debe" hacer.  Pregúntele lo que usted puede hacer para ayudarle.  Dígale que no está solo/a y que hay organizaciones y personas que le pueden ayudar.
  • Aproveche sus fortalezas.  Según lo que él/ella le dice y lo que usted ha visto, señale las formas en las que él/ella ha desarrollado maneras de sobrevivir, resolver problemas y cómo ha mostrado valor y determinación.  Uno de los efectos secundarios de la violencia doméstica es que los/las agresores/as frecuentemente le quitan a las víctimas su valor propio y su autoestima.  Puede que le haya dicho repetidamente que "no puede hacer nada bien" o que "no tiene valor" o que es "inútil".  Incluso si lo que ha intentado no ha tenido éxito por completo, ayúdele a reconocer sus esfuerzos y a desarrollar sus puntos fuertes – y subraye que es importante no perder la esperanza.
  • Valide sus sentimientos.  Es común para alguien que está siendo abusado/a por una pareja íntima tener sentimientos encontrados hacia el/la agresor/a - amor y miedo, culpa e ira, esperanza y tristeza, querer quedarse y querer salir.  Puede ser especialmente complejo cuando el/la agresor/a y la víctima tienen un/a hijo/a en común.  Dígale que estos sentimientos son normales.  Si tienen hijos/as juntos/as, valide los sentimientos que tenga en cuanto a "querer mantener a la familia unida" pero también dígale que la violencia doméstica absolutamente afecta a los/las hijos/as.  Frecuentemente las víctimas pueden convencerse a sí mismas que si los/las hijos/as no "ven" el abuso, no los/las afecta.  Pero, incluso los/las niños/as jóvenes pueden percibir el abuso y ser afectados/as por ello. 
  • No le eche la culpa a la víctima. Dígale a su ser querido que no tiene ninguna culpa del abuso.  Los/las agresores/as frecuentemente les dicen a las víctimas que han hecho algo para "merecerlo" o que las acciones de la víctima "causaron" el abuso.  Otras veces, es posible que el/la agresor/a diga que lo hizo porque estaba intoxicado o que actuó así por amor o por sus normas culturales.  Dígale que el abuso es el problema y la responsabilidad de su pareja y que no hay ninguna excusa para el abuso.  Pero, no hable mal de el/la agresor/a – esto podría hacerle sentir a la víctima como si tuviera que defenderle.
  • Tómelo en serio.  Si se preocupa por la seguridad de su ser querido, dígaselo sin juzgar.  Por ejemplo, decirle algo como "su situación me parece peligrosa y me preocupo por su seguridad" puede ser mejor que una declaración que le juzgue como "¿cómo te metiste en esta situación? ¿por qué has permitido este abuso?” 
  • Ofrézcale ayuda e información.  Pregunte qué puede hacer para ayudarle.  Ofrézcale formas específicas de ayuda con las que se sienta cómodo/a – y que no le ponen a usted en peligro.  Por ejemplo, puede que no se sienta seguro/a con la víctima en su casa, pero es posible que le pueda ofrecer dinero para la gasolina si quiere manejar a un albergue en otro estado.  Ofrézcale información que piensa que le sería útil.  WomensLaw.org tiene listas de albergues de violencia doméstica, organizaciones legales y no legales que ofrecen ayudar a víctimas, y explicaciones en lenguaje sencillo de las protecciones legales disponibles en cada estado.  Usted o su ser querido también puede contactar a WomensLaw directamente a través de nuestra Línea Informativa por Email para hacernos preguntas específicas. 
  • Anímele a hacer un "plan de seguridad.”  Dejar una relación abusiva puede aumentar el riesgo de daño físico grave o incluso de muerte para la víctima.  Puede aprender sobre otros períodos de alto riesgo en nuestra página de Evaluación de Peligro.  Lo clave de un plan de seguridad es tomar un problema, examinar todas las opciones posibles, evaluar los riesgos y beneficios de cada opción y determinar cómo puede reducir los riesgos.  Puede leer sobre Su Seguridad en WomensLaw.org.  Los/las intercesores/as para víctimas le pueden ayudar a su ser querido a hacer un plan de seguridad.  Si no es posible o no es seguro para él/ella ir a una organización de violencia doméstica, puede llamar a la Línea de Crisis Nacional de Violencia Doméstica al 1-800-799-SAFE (7233) a cualquier hora, día o noche, para conseguir ayuda para hacer un plan de seguridad por teléfono. 
  • Apoye y respete sus decisiones.  Recuerde que hay riesgos asociados con cualquier decisión que tome una víctima de abuso.  Puede que dejar a un/a agresor/a inmediatamente no sea la opción más segura en cada situación.  Trate de respetar sus decisiones (cualesquiera que sean) y todavía dejar abierta la puerta para que pueda apoyarle y ayudarle en el futuro.  Aun si no está de acuerdo con las decisiones de la víctima, ir en contra de sus deseos puede alejarle de usted y puede hasta ponerle en peligro.  Por ejemplo, denunciar el abuso a la policía si le pide que no lo haga puede poner a la víctima más peligro si la policía va a la casa inesperadamente y el/la agresor/a piensa que él/ella llamó a la policía o que les habló a otros/as sobre el abuso.  Hablarles a otros/as parientes, amigos/as o colegas de trabajo de la situación sin que la víctima lo quiera, puede causar que la víctima pierda su confianza en usted y podría prevenir que le pida ayuda en el futuro. 
  • Continúe dándole apoyo más adelante.  Si la víctima sí decide dejar una relación abusiva, no presuma que ahora está completamente seguro/a y feliz.  Dejar una relación abusiva puede ser difícil y es posible que su ser querido todavía necesite tiempo para sentir la pérdida de la relación y acostumbrarse a los cambios en su vida.  Dígale que todavía le quiere apoyar y que puede pedirle ayuda si el/la agresor/a trata de seguir abusando de él/ella.  Los planes de seguridad  son importantes aún después de dejar la relación.  
  • Conecte a la víctima con recursos si está listo/a.  Si la víctima de abuso a quien está apoyando es su colega de trabajo, puede apoyarle al preguntar sobre la política sobre violencia doméstica de su lugar de trabajo (sin mencionar su nombre).  Es posible que muchos departamentos de recursos humanos le ofrezcan ayuda a víctimas de violencia doméstica pero no todas las personas querrán decirle a su empleador/a que está siendo abusado/a.  Tener toda la información y todos los recursos necesarios para que pueda tomar una decisión informada sobre si va a decirle a su empleador/a, puede ser útil para su colega.  Incluso puede preguntar cuál es el/la representante apropiado/a de recursos humanos con quién hablar cuando esté listo/a.  También puede leer nuestra página sobre las Protecciones en el Lugar de Trabajo para aprender sobre las leyes que pueden proteger a víctimas en el lugar de trabajo en su estado.  También, si usted es el/la empleador/a de la víctima, puede ver si su estado tiene una orden de restricción para el lugar de trabajo,  que un/a empleador/a puede solicitar para proteger a todos/as los/las empleados/as de un/a agresor/a.  Incluso si la víctima a quien le está ayudando no es colega de trabajo, la información en WomensLaw.org sobre las leyes que pueden proteger a una víctima de abuso en el lugar de trabajo pueden estar en la lista de recursos locales e información que puede tener para cuando esté listo/a. 

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